La pereza de empezar

      1 comentario en La pereza de empezar

Seguro que habéis hecho mil planes, planteado cientos de objetivos, preparado mil eventos, y luego a la hora de la verdad, os encontráis en ese momento en el que deberíais estar totalmente inmersos en esos planes, pero estáis en el sofá, con la TV encendida y sin saber bien que estáis viendo.

Pero aunque esto nos pasa a todos, yo he comprobado que en mi  caso, suele ser simplemente la pereza de empezar. Ese primer impulso de arrancar a hacer algo. Me pasa cuando toca limpiar la casa, fregar los platos, salir a correr, ponerme a buscar información para un nuevo artículo, etc. Y aunque sabemos que la recompensar merece la pena, que la satisfacción que sentiremos al acabar va a ser plena, nos sigue costando arrancar con ella. Y es por esta razón, que al final tenemos que buscar nuestros trucos para arrancar.

En mi caso, pensar en las recompensas inmediatas para las tareas más cotidianas suele darme el primer empujón, a veces también cuenta, y mucho, la cantidad de broncas que puedo evitar si consigo acabar la tarea, jejeje. Pero eso no suele ser suficiente, me hace falta algún estímulo externo más, en mi caso, suele ser la música. Ponerme música animada, suele darme ese empujón final que hace que despegue, aunque al principio te dejes llevar por el ritmo de la música, vas avanzado poco a poco con tu cometido.

Otro recurso que también me funciona muy bien, sobre todo para los retos deportivos, es ligarlos a algún compañero/os. Básicamente, es quedar para hacer deporte juntos. No solo por lo de que en compañía se disfruta más del deporte, ni por socializar, ni por seguridad, etc. Todo eso son ventajas muy importantes y en mi opinión muy valiosas y que merece la pena aprovechar, sino simplemente porque siendo totalmente franco, no me gusta quedar mal con la gente, si he quedado para hacer una cosa, he quedado y tengo que ir. Da igual la pereza que tenga, voy a intentar cumplir mi acuerdo, así que será el empujón, para levantarme de mi holgazanería. Ciertamente, esta técnica no vale, cuando no se tiene un compromiso por parte de la otra persona y falla más que una escopeta de feria. O si realmente no te tomas tus compromisos seriamente. Esto también se aplica a apuntarse a clases, te motivas por el dinero que has pagado y por no tener que dar explicaciones luego ante la clase de porque fallaste.

Y ya cumplir tus metas con tus amigos y compañeros es todo un subidón. Pero de esto ya hablare en otro post.

¿Vosotros que trucos tenéis para romper esa pereza inicial?

Un comentario en “La pereza de empezar

  1. David Fernández Hernández

    Mi truco, poner la alarma a las 4:30 am …. Jajajaja. Planificación y lo mas importante, que dicha planificación no la hagas tú , sino que te la hagan.

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