Sácale provecho a la tarjeta de crédito

Las últimas noticias hablan de que el dinero en metálico desaparecerá en los próximos años,  que ya todo se pagará con tarjeta, y aunque tiene ciertos peligros, yo personalmente he descubierto que siendo un poco consciente y con algunos truquillos, puedes sacarle ventajas a las tarjetas de crédito.

Una tarjeta de crédito como la que nos ofrecen casi todos los bancos por tener nuestra cuenta con ellos, normalmente si tenemos domiciliada la cuenta, realmente no tiene mucho más fin que intentar engancharte a un círculo vicioso de compras aplazadas que al más mínimo descontrol van a sumirnos en un caos económico del que suele costar salir, y del que no obtenemos ninguna ventaja.

Existen algunas tarjetas de crédito que además de lo anterior te incluyen ciertos seguros, o de viaje, o de protección por un tiempo limitado de las compras que hagas con la tarjeta, etc. Aunque estas ya mejoran la balanza a favor del consumidor, en los años que llevo con tarjetas de crédito, aún no he tenido que hacer uso de ninguno de estos seguros, así que en mi opinión, siguen siendo tarjetas que tampoco tienen mucho valor para el consumidor.

Y llegamos al tercer tipo de tarjeta de crédito, las que llevan incorporado algún programa de puntos. Estas tarjetas suelen funcionar recompensándote con puntos de una forma proporcional a lo que gastes con ellas. Y casi todas ellas tienen una promoción inicial, en la que si llegas a un mínimo de consumo en los primeros X meses, te regalan más puntos aún.

Es con este último tipo de tarjetas con las que sí que podemos jugar y sacarles beneficio. Yo no digo que para los bancos de las tarjetas no sea rentable, es mucho más que para nosotros, pero puestos a utilizar una tarjeta de crédito normal y corriente a una de estas, por lo menos con estas últimas estoy acumulando puntos que sí que me van a repercutir beneficiosamente en el futuro. Yo por ejemplo he conseguido suficientes puntos en mi tarjeta para rebajarme 2 billetes de avión de i/v Madrid – Shanghai a solamente las tasas aeroportuarias (aprox 170€ billete) con lo que haber utilizado la tarjeta de crédito me ha salido rentable.


Y para evitar caer en el pozo sin fondo, que comentábamos al principio, estos son mis consejos:

  • Modifica tu límite crediticio a una cantidad que puedas absorver con tu sueldo mensual.
  • No aplaces ninguna compra! Siempre paga todas las compras de golpe a fin de mes. Lo que esperan todas las compañías de tarjetas de crédito es que aparte de usarlas y cobrarles una comisión al local en el que compras, es que aplaces las compras para poderte cobrar intereses sobre el dinero, ya que si pagas a fin de mes nunca cobran comisiones.
  • Pon que se cobre la tarjeta de crédito en una cuenta separada y nada más cobrar, transfiere el límite que tienes a esa cuenta (así nunca podrá llegar el cobro de la tarjeta y que te falte dinero). Si a final de mes has gastado menos, recupéralo y son ahorros que tienes ese mes, pero no saques dinero de la cuenta hasta que hayan cobrado el recibo de la tarjeta.
  • Casi siempre las tarjetas de crédito de este último tipo son gratuitas el primer año, y luego tienen una cuota de mantenimiento. Si la oferta que te hacen para que no te vayas no compensa esa cuota, anula la tarjeta y busca otra en otra entidad, hay muchas y se puede hacer el juego de irse cambiando de entidad.

Si quereis os recomiendo alguna, también suelen recompensar que traigas a gente a las tarjetas, con lo que con un uso responsable, se les puede llegar a sacar provecho entre conocidos. 

¿Seguis pensando que el dinero en metálico es mejor?

 

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